No lo intentes, ¡hazlo!


Salto de alegríaDecídete a hacerlo o desiste para siempre, pero evita decirte “voy a intentarlo”.

Para cualquier proyecto que desees hacer realidad en tu vida, tienes que ponerte a la tarea y comenzar a construirlo: ¡con decisión, con ahínco, con ganas, con ilusión!

Si tu pensamiento inicial es “voy a intentarlo” estás apostando al fracaso; decirte a tí mismo “voy a intentarlo” es hacer una especie de prueba a ver cual es el resultado. Ponerte manos a la obra es confiar en tí, en el éxito de tu proyecto, tener fe en que todo saldrá bien, según lo previsto, o incluso, aceptando que entre el proyecto inicial y la meta conseguida hay algunas diferencias, pero una cosa si es segura: “lo hiciste”.

Pedro Alonso